Concepto real del yoga

 Es recomendable aclarar que el yoga no es una disciplina inventada por los indios para la perfecta conservación de la salud física y mental del hombre como creen algunas personas y también algunos médicos. Como ya dijimos brevemente en la introducción, el Yoga es un sistema filosófico diseñado para la evolución espiritual del hombre y  que en ese proceso integra cuerpo, mente y espíritu. De allí sus maravillosos resultados para la salud.
En la India existen seis darshanas o escuelas filosóficas de importancia, siendo el Yoga indio una de ellas.
En cuanto al Yoga, el objetivo de conservar la salud corporal y mental en buen estado no es un fin en sí mismo para la autentica filosofía del Yoga, sino que  un medio para los fines espirituales. Pues, en los tiempos arcanos de la India védica, tener una salud física, mental y moral compatible con la vida espiritual era un requisito muy deseable para ser aceptado como discípulo de algún renombrado maestro espiritual.
El discípulo que fuera aceptado por un maestro, debía desarrollar tres anhelos: investigación, devoción y servicio. Este último aspecto, el servicio, se entendía como el deseo de trabajar por una causa espiritual, de hacer caridad y el bien, o sea Karmayoga. De allí entonces, que para cumplir bien esa labor, era deseable estar en buen estado de salud para afrontar aquellas arduas tareas que le impusiera el destino o el maestro. Entonces, se le enseña el Hathayoga para cumplir ese propósito.
Para rematar esta breve exposición, cabe decir que la palabra yoga viene del sanscrito yug, que significa unión. Entonces, Yoga vendría a significar la unión del yo inferior con el Yo superior, es decir la unión de nuestra personalidad  con lo espiritual, con lo divino, con lo más elevado de nuestro ser.  En términos cristianos equivaldría más o menos a la comunión de nuestra alma con la esencia espiritual.
Una vez explicado el concepto filosófico del yoga, cabe decir que esta disciplina fue compilada por el sabio indio Patanjali, que sistematizó esta doctrina filosófica en concordancia a la mística indoaria, ya que la India heredó un yoga primitivo proveniente de la civilización de los drávidas, antecesora de la cultura védica.
 Por último, es bueno decir en beneficio de la verdad y de la Historia Universal, aunque los indios lo nieguen por un asunto de orgullo patrio o de vanidad nacionalista, que el yoga no fue un sistema exclusivo de la India, ni menos de su invención. Pues, ya en antiquísimas culturas y civilizaciones desaparecidas se practicaban sistemas psicofísicos similares al Yoga, con sus propias variantes gimnasticas y conceptos filosóficos con arreglo al credo religioso imperante del remoto país. Por ejemplo, en Mesoamérica, los aztecas, mayas e incas tuvieron sus propias gimnasias psicofísicas y en África, los antiguos egipcios también desarrollaron su propia variante de yoga.

El mérito de la India fue conservar y mejorar el antiguo Yoga que le fue  legado por la cultura drávida. Y vistos los milenios transcurridos desde entonces hasta ahora, es sinceramente un gran mérito heredar y legar a la presente civilización un sistema filosófico mejorado y adaptado al actual estado evolutivo del hombre.